
THE SUNDAY TELEGRAPH — DOMINGO, 21 DE JULIO 2019
El gabinete está elaborando planes para atacar al régimen iraní con sanciones, luego de que sus fuerzas tomaran un camión cisterna con bandera británica en el Golfo.
Se espera que Jeremy Hunt utilice mañana una declaración en la Cámara de los Comunes para anunciar un paquete de medidas diplomáticas y económicas que incluirían congelaciones de activos como respuesta a la captura del Stena Impero.
Reino Unido también podría presionar para que las sanciones de la Unión Europea y las Naciones Unidas se impongan de nuevo al régimen de Teherán, después de que se levantaran en 2016 como parte de un acuerdo sobre el programa nuclear de Irán. A través de él se descongelaron miles de millones de dólares en activos y permitieron la venta internacional del petróleo del país.
Luego de una reunión del Cobra [comité especial del gobierno] ayer, el titular de exteriores dijo que la incautación del Stena Impero planteó «preguntas muy serias» sobre la seguridad de los buques británicos e internacionales en el estrecho de Ormuz.
La medida se produce en un momento en que Theresa May enfrenta fuertes críticas de los funcionarios de Whitehall por no aceptar una oferta anterior de Estados Unidos para unirse a una nueva «coalición de ejércitos» llamada Operación Centinela, diseñada para coordinar un esfuerzo internacional para monitorizar y proteger a los buques en la Región del Golfo.
Una fuente de Whitehall dijo que las figuras militares vieron la invitación como una «excelente oportunidad», pero Downing Street «no los respaldó» debido a la preocupación de que pudiera considerarse que Reino Unido apoya el enfoque de línea dura de Donald Trump hacia Irán.
Otro informante recalcó que, debido a que la coalición aún no se había materializado formalmente, no se podía culpar a May por la ausencia de protección militar que evitara que las fuerzas iraníes se acercaran y abordaran el barco.
Ayer se conocieron dramáticas imágenes que serían del Stena Impero siendo abordado por la Guardia Revolucionaria de Irán, mostrando al petrolero seguido por embarcaciones más pequeñas y abordado por tropas de combate bajando de un helicóptero. El barco fue visto ayer en el puerto de Bandar Abbas en Irán, donde se interrogaba a su tripulación rusa, ucraniana, india, letona y filipina.
Penny Mordaunt, la ministra de defensa, dijo que el HMS Montrose, fragata británica de tipo 23, se encontraba a una hora de distancia para ayudar al Stena.
Mordaunt describió el incidente como un «acto hostil».
El encargado de negocios de Irán en Londres, Mohsen Omidzamani, ha sido convocado a las oficinas del Foreign Office [Ministerio de Relaciones Exteriores].
Hunt — quien habló ayer con su similar iraní Mohammad Javad Zarif — dijo que Teherán vio la medida como «represalia» luego de que las autoridades británicas tomaran el petrolero iraní Grace 1 en Gibraltar el 4 de julio, bajo la sospecha de llevar crudo a Siria en violación de las sanciones de la UE. «Nada más lejos de la verdad,» dijo Hunt.
El todavía ministro de exteriores dijo a los periodistas que se informará a los parlamentarios mañana. Se entiende que los ministros están considerando medidas económicas y diplomáticas, incluida la congelación de activos y un esfuerzo coordinado con los aliados en la ONU esta semana.
Reino Unido también intensificará los esfuerzos para proteger a los buques que viajan a través del Estrecho de Ormuz.
Según The Washington Post el gobierno ha pedido al secretario de estado norteamericano Mike Pompeo que se abstenga de hacer comentarios que puedan inflamar aún más la situación, mientras que Londres intenta resolver la crisis diplomáticamente.
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Amber Rudd advierte hoy a Philip Hammond que apoye a «su amigo» Boris Johnson, o que se arriesgue a dejar que los laboristas ganen una elección general en Navidad.
Escribiendo en The Sunday Telegraph, la ministra de trabajo y pensiones— quien ha respaldado a Jeremy Hunt en el concurso de liderazgo — exhorta a los parlamentarios a que «se unan de nuevo sin importar quién gane».
La advertencia de Rudd se produce cuando Johnson se prepara a demostrar sus propia capacidad de ser un primer ministro de «unidad» reteniendo a Michael Gove en el gabinete, a pesar de una amarga historia de disputas entre los dos.
Se cree que Johnson decidió promocionar al señor Gove si, como se espera, se le anuncia como sucesor de Theresa May el martes por la mañana. Una opción es reforzar la función actual de Gove al otorgarle la responsabilidad de los esfuerzos del gobierno para hacer frente al cambio climático.
Mientras tanto, se espera que designe a Sajid Javid — el ministro del interior que votó por la permanencia en Europa — como canciller. Es probable que Johnson espere para ver la dimensión de su esperada victoria sobre Hunt antes de tomar una decisión final sobre si retirarlo de su rol de ministro de exteriores después de ingresar a Downing Street el miércoles.
The Sunday Telegraph revela hoy que Johnson está considerando planes para dejar en suspenso la construcción de la mitad sur del tren de alta velocidad HS2.
El llamado de Rudd para un «proceso de sanación» se produce después de que Hammond se comprometiera a hacer «todo lo que esté en su poder» para impedir que un futuro primer ministro suspenda al Parlamento para entregar un Brexit sin acuerdo — una medida que Johnson se ha negado a descartar . El Canciller incluso indicó que podía votar para derribar al gobierno.
Durante una aparición en el programa The Andrew Marr Show de BBC One, se espera que indique si renunciará a su puesto si Johnson es anunciado como el nuevo líder conservador, en lugar de esperar a ser despedido.
En su artículo, Rudd afirma que “al igual que el Partido Conservador se unió después del referéndum de la UE, ahora debe reunirse nuevamente, sin importar quién gane. La alternativa podría ser tener a Corbyn de primer ministro para Navidad».
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Las familias gastan en honorarios para familiares en hogares de cuidado el doble de lo que gastaban hace una década.
Asimismo, más de 330,000 jubilados se han visto obligados a vender sus hogares para financiar su atención desde que una Comisión Real pidió que se retiraran esos cargos.
Una investigación muestra que los costos que soportan los pensionistas se han disparado, mientras que la financiación de los consejos casi se ha estancado. Hay una creciente presión sobre el próximo Primer Ministro para enfrentar la crisis, dos años y medio desde que se prometiera un Libro Verde de medidas para ello.
Activistas del sector dijeron anoche que la situación se había convertido en «una emergencia nacional».
Boris Johnson se ha comprometido a lograr un consenso entre los partidos sobre el tema si se convierte en primer ministro, diciendo que «necesitamos unirnos todos para encontrar una solución».
Durante los debates de liderazgo, su rival y exministro de salud Jeremy Hunt admitió: «Creo que, después de haber sido responsable de la salud y la asistencia social, que algunos de los recortes han ido demasiado lejos.»
La provisión de asistencia social en Inglaterra es proporcional a los medios de que disponen las personas, donde aquellos con más de £23,500 en ahorros o activos tienen que contribuir. Sin embargo, la falta de fondos de los ayuntamientos significa que cada vez más familias se ven obligadas a gastar más en la atención de lo que solían recibir del estado.