Prensa Británica de Mañana, HOY — METRO — MARTES, 2 DE JULIO 2019

METRO — MARTES, 2 DE JULIO 2019

Cientos de policías antidisturbios han recuperado el control del Parlamento de Hong Kong retirando a manifestantes en favor de la democracia anoche, en que se ha intensificado una guerra de declaraciones entre China y Reino Unido.

Los activistas han irrumpido en el edificio donde izaron la bandera de la Unión en el hemiciclo de la cámara legislativa, durante la conmemoración del 22 aniversario de la transferencia de la excolonia británica al gobierno chino.

La policía usó porras y gas lacrimógeno mientras luchaban para evitar que más personas se abrieran camino hacia el interior del lugar, mientras más de 190,000 manifestantes tomaban las calles para una manifestación pacífica.

Los líderes chinos acusaron a Gran Bretaña de «fomentar» el desorden y afirmaron que estaba «interfiriendo» en los asuntos internos de Hong Kong.

Sin embargo Lord Patten — el último gobernador de la ex colonia británica — dijo que Gran Bretaña tenía que enfrentarse al régimen y evitar que «apretara las garras».

China ha calificado la declaración conjunta de 1984 — que indica que los derechos se preservarían después de la transferencia del poder — como un «documento histórico».

Asimismo, Patten — también exministro conservador — dijo a la BBC que «estamos hablando de una edad de oro en las relaciones con China, incluso cuando los chinos dicen que la declaración conjunta ya no existe».

«Deberíamos tomar una línea mucho más firme: tenemos el honor de defender la libertad en Hong Kong, las libertades que prometimos durante años.»

En la cámara legislativa, los manifestantes cubrieron el emblema de la Bauhinia — la flor del gobierno de Hong Kong — con una antigua bandera colonial, después de romper las ventanas para abrirse paso hacia el recinto parlamentario. También rompieron retratos y pintaron eslóganes a favor de la democracia.

La policía advirtió que se emplearía con «fuerza razonable» para eliminarlos en «batidas» que se hicieron en el edificio. Sin embargo, los líderes de la protesta afirmaron anoche que se habían ido voluntariamente antes de que los oficiales entraran, terminando una ocupación de tres horas.

La manifestación de aniversario fue la última en una ola de protestas que comenzó el mes pasado contra un intento de permitir la extradición de sospechosos a China.

Los opositores dicen que el plan amenaza el sistema legal separado de Hong Kong, y podría hacer que se despida a los críticos del gobierno por juicios parcializados, y han pedido a Carrie Lam — la jefa de gobierno, cuya posición es elegida por un comité — que renuncie.

Lam dijo en una conferencia de prensa realizada a las 9 pm de anoche [4 am hora local], que condenaba los actos «violentos e ilegales» de los manifestantes. «Estoy enojada y dolorida, y estoy segura de que la sociedad en general se siente de la misma manera,» acotó.

El ministro de exteriores Jeremy Hunt — uno de los dos rivales en la carrera para asumir el cargo de primer ministro — dijo a Sky News anoche: «No apoyo la violencia en ninguna circunstancia, pero entiendo las preocupaciones sobre los cambios que están ocurriendo en Hong Kong.»

Prensa Británica de Mañana, HOY — THE INDEPENDENT — MARTES, 2 DE JULIO 2019

THE INDEPENDENT — MARTES, 2 DE JULIO 2019

La furia de Hong Kong: foto de fuerzas policiales lanzando gases lacrimógenos a manifestantes, luego de un día en que cientos de personas han entrado a la fuerza en el edificio de la asamblea legislativa.

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Boris Johnson y Jeremy Hunt han sido acusados ​​de engañar al público con promesas «extraordinarias» de impuestos y gastos, ya que principales economistas y altos cargos del Partido Conservador han expresado también dudas sobre sus propuestas.

Los dos candidatos al liderazgo conservador fueron criticados después de que Hunt revelara un derroche de gastos presupuestales para un escenario de Brexit sin acuerdo por casi £20,000 millones, mientras que un aliado de Johnson prometió grandes aumentos salariales en el sector público si el favorito gana.

La carrera por los gastos provocó la alarma de los conservadores, entre ellos el canciller Philip Hammond y el ex contendiente al liderazgo Rory Stewart, quien advirtió que tales promesas harían imposible atacar a Jeremy Corbyn por sus compromisos «no financiados».

Paul Johnson — jefe del respetado Instituto de Estudios Fiscales (IFS) — fue más allá y dijo que los dos candidatos engañaban a los votantes, al afirmar que podían servirse de un «botín de guerra» de £27,000 millones.

Johnson señaló que se trataba solo de una cifra por un año, con lo cual no podría utilizarse para cambios permanentes de impuestos y gastos, y no estaría disponible en absoluto si Reino Unido saliera abruptamente de la UE.

«Ha habido algunas promesas extraordinarias, que se suman a las decenas de miles de millones de libras,» dijo el director de IFS.

«Ellos afirman, de alguna manera, que los fondos para sus promesas saldrán del llamado ‘botín de guerra’ del Brexit. Bueno, no va a ser así.»

“Primero, eso solo está disponible en caso de que no se llegue a un acuerdo. Y, en cualquier caso, lo que están diciendo es que están dispuestos a pedir prestados más fondos.»

Hunt — quien ha propuesto una nueva fecha límite, 30 de septiembre, para que un acuerdo no se vuelva inevitable — prometió £6,000 millones para compensar a algunas industrias con aranceles, alegando que se ha gastado £1,000 millones para rescatar a los bancos.

Sin embargo, el jefe del IFS dijo: «Simplemente no es cierto que, en un sentido real, gastamos £1,000 millones para rescatar a los bancos de la misma manera que él se refiere a la posibilidad de encontrar £6,000 para agricultores y pescadores.»

Asimismo, en lo que respecta a la remuneración del sector público, señaló que la congelación había terminado de todos modos, pues el dinero que ahora se gasta estaría en peligro debido a un Brexit sin acuerdo porque «la economía crecerá con menor rapidez».

Stewart pidió «moderación», escribiendo en Twitter que «los conservadores no podrán criticar a Jeremy Corbyn por sus promesas de impuestos y gastos no financiados si luego lo hacemos nosotros mismos además de un Brexit sin acuerdo.»

Chris Patten, expresidente del Partido Conservador, se hizo eco de las críticas y dijo: «Este debate es horrible y hace que John McDonnell, con todas sus promesas de impuestos y gastos, haga que el laborismo parezca fiscalmente moderado.»

«Y solo el cielo sabe cómo vamos a presentar en el futuro — si hay una elección entre laboristas y conservadores — al laborismo como irresponsable.»

El IFS ya había examinado las promesas de campaña de Hunt, que también incluían un gran salto en el gasto de defensa de al menos £40,000 millones, incluso antes de anunciar el plan de rescate de las tarifas de £6,000 millones.

Del mismo modo, la institución ha criticado la llamativa promesa de Johnson para recortar los impuestos de quienes ganan más, además de la ayuda para personas con salarios bajos, de £20,000 millones — mientras los ricos ganan lo máximo con mucha diferencia.

Philip Hammond — quien seguramente será despedido cuando Theresa May deje el cargo este 24 de julio — también señaló que su «botín de guerra» sería necesario para mitigar los efectos de un Brexit.

«La ‘potencia de fuego’ fiscal que hemos acumulado en caso de que no se alcance un acuerdo sobre el Brexit estará disponible para gastos adicionales solo si nos marchamos con una transición ordenada,» escribió Hammond en un tuit.

«Si no es así, necesitaremos todo para tapar el agujero que el Brexit dejará en las finanzas públicas.»

«Las promesas de gasto de ambos candidatos requerirían que los préstamos se incrementaran mucho más allá del límite del gobierno, exigirían recortes en el gasto o requerirían un aumento de impuestos,» dijo después Hammond a la BBC.

Jonathan Portes — profesor de economía en el King’s College de Londres — dijo a The Independent que Johnson y Hunt tenían razón al planear un gasto más alto para responder a un «shock económico grave».

Sin embargo, también dijo: «Estoy de acuerdo con que la de Philip Hammond es la forma correcta de decidir sobre los impuestos y con hacerla a través de una revisión del presupuesto y del gasto, no de una subasta de recortes impositivos mal orientados hechos por líderes conservadores.»

El laborismo se hizo eco de las crecientes críticas, devolviendo las críticas a sus oponentes acusándolos de hacer «compromisos de gasto imprudentes».

«Las promesas de gasto que han sido lanzadas tanto por Johnson como por Hunt demuestran una vez más que la austeridad fue una opción política para los conservadores y no una necesidad económica» dijo John McDonnell, el canciller de la oposición.

«Con los dos candidatos conservadores intentando superarse entre sí para ver cuál de ellos persigue un Brexit sin acuerdo, y quién hace los compromisos de gasto más grandes e imprudentes, tanto Johnson como Hunt están poniendo en riesgo la fiabilidad de nuestra economía para cumplir sus promesas de inversión.»