Prensa Británica de Mañana, HOY — THE DAILY TELEGRAPH — SÁBADO, 4 DE MAYO 2019

THE DAILY TELEGRAPH — SÁBADO, 4 DE MAYO 2019

Los conservadores han sufrido el peor resultado en elecciones locales desde la humillación de Tony Blair a John Major hace un cuarto de siglo, en que perdieron casi 1,200 escaños municipales.

Theresa May ha enfrentado un coro de pedidos de renuncia como líder conservadora de sus propios parlamentarios y miembros del partido después de que ser personalmente señalada, en una devastadora reacción de los electores sobre el Brexit.

En una noche descrita como «brutal» por la parlamentaria conservadora Vicky Ford — estuvo a punto de llorar durante una entrevista televisiva en directo — miles de votantes garabatearon sus cédulas de sufragio para registrar protestas personales, mientras que otros expresaron su consternación con los principales partidos apoyando a los independientes.

El Partido Laborista — que esperaba beneficiarse de la incapacidad de los conservadores para efectuar el Brexit — terminó perdiendo docenas de escaños, mientras Jeremy Corbyn se ha convertido en el líder de la oposición con menos éxito de los últimos 40 años. May ha recibido advertencias de sus propios ministros para ahora no inclinarse ante las demandas laboristas de una unión aduanera con la UE antes de las nuevas conversaciones del Brexit con Corbyn, o enfrentará más desastres electorales.

En entrevistas separadas con The Daily Telegraph, Michael Gove y Jeremy Hunt han indicado que Gran Bretaña tendrá que tener el control de su propia política comercial después de que abandone la UE, en lugar de dejar que Bruselas siga a cargo.

El ministro del interior Sajid Javid dijo que los conservadores han enfrentado una «amenaza existencial» de Corbyn, mientras que el Brexiteer conservador Sir Bernard Jenkin dijo que el partido estará «frito» a menos que efectúe el Brexit.

Mientras se dirigía a la Conferencia Conservadora de Gales, un miembro del partido gritó a May: «¿Por qué no renuncias? ¡No te queremos!»

El parlamentario conservador Michael Fabricant dijo que «el cáncer del Partido Conservador debe ser extirpado ahora» mientras atacaba el liderazgo de May, diciendo que se necesitaba «un nuevo líder y una ruptura completa con la UE».

A falta de menos de 10 distritos electorales por escrutar anoche, los conservadores han perdido el control de más de 40 ayuntamientos en un resultado que ha superado con creces sus peores temores, de retroceder 800 asientos, en su actuación más pobre desde 1995, cuando perdieron más de 2,000 escaños ante un Partido Laborista rejuvenecido que los barrió del poder en Westminster dos años más tarde y los mantuvo fuera por 13 años.

Los conservadores no fueron los únicos en ser castigados por sus fallos en el Brexit: los laboristas, que se habían pronosticado como amplios ganadores, han terminado con casi 70 escaños menos. Barry Gardiner, el ministro de comercio internacional, dijo que el partido había estado «hablando con dos voces» sobre el Brexit y, como resultado, había sido castigado.

Por contra, los grandes ganadores de la votación han sido los liberal-demócratas, que obtuvieron más de 600 escaños, los Verdes ganaron más de 180 escaños luego de las recientes protestas por el cambio climático, y los independientes obtuvieron más de 200 escaños.

Si los resultados se repitieran en una elección general, Corbyn sería primer ministro si pudiera formar una coalición de laboristas-SNP-LibDems, y ninguno de los dos partidos principales se acercaría a ganar la mayoría. Corbyn insinuó que un acuerdo del Brexit entre todos los partidos estaba a la vista, ya que dijo que ahora había un «gran impulso» en cada parlamentario para «conseguir un acuerdo».

Downing Street ha dicho que quiere que sus conversaciones sobre el Brexit con el Partido Laborista concluyan a mediados de la próxima semana, lo que ha generado especulaciones de que May está a punto de ceder ante la insistencia de Corbyn sobre una unión aduanera.

Gove, el ministro de medio ambiente, dice que una unión aduanera no es «la mejor solución para Gran Bretaña» porque es «crítico» que Reino Unido mantenga una política comercial independiente.

Hunt, ministro de exteriores, ha dicho «no soy partidario de la unión aduanera» y también que Gran Bretaña tiene que poder negociar sus propios acuerdos comerciales».

En la Conferencia Conservadora escocesa, Javid dijo: “Somos vistos como un equipo dividido. Un partido dividido no puede unir una nación dividida. El único ganador de eso es Corbyn.»

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La paliza sin precedentes que han recibido conservadores y laboristas en las elecciones locales del jueves puede sonar a sentencia de muerte para la política bipartidista, mientras concejales independientes arrasaban en las urnas gracias a la creciente ira de los electores debido al Brexit.

Theresa May ha sido abucheada y ha recibido pedidos de renuncia mientras respondía a las fuertes pérdidas de los conservadores, que vieron desaparecer más de 1,200 escaños.

Los votantes entregaron un saludo de dos dedos al sistema político británico, con la izquierda y la derecha aún divididas sobre la salida de la UE.

El ministro de exteriores Jeremy Hunt describió los resultados como una «bofetada para ambos partidos» con históricos fortines conservadores como Chelmsford y los Cotswolds entregados a los liberal-demócratas, mientras que los laboristas perdieron escaños en Bolsover, Sunderland y otros condados del norte. La cuota de voto nacional proyectada, que puso a los conservadores cabeza a cabeza con el Partido Laborista en un 28 por ciento y en «otros partidos» cerca de un 25 por ciento, parecía sugerir que muchos votantes ahora prefieren «ninguno de los anteriores» a los partidos principales.

Mientras que los votantes castigaron a los conservadores en el sur por el hecho de que el gobierno no efectuara el Brexit el 29 de marzo, los partidarios laboristas del norte expresaron su propia protesta sobre la «ambigüedad constructiva» del partido acerca del Brexit. Una concejal laborista culpó a la parlamentaria Yvette Cooper [opuesta al Brexit], diciendo que «no vería la democracia aunque le arañaran los ojos».

Aunque la participación fue mayor a la esperada, el pronóstico para las elecciones al Parlamento Europeo el 23 de mayo aparece siniestro para los dos partidos principales, con el Partido del Brexit de Nigel Farage proyectando ganar una participación del 40 por ciento de la votación, empujando a los conservadores a la tercera posición — o incluso a la cuarta — con 13 por ciento.

Ukip — el ex partido de Farage — parece estar acabado, habiendo perdido más de 30 escaños de gobierno local después de escorarse hacia la extrema derecha y ponerse en manos de nuevos partidarios como Tommy Robinson, ex líder de la denominada Liga de Defensa inglesa. Las ganancias significativas para los Verdes (más de 180 escaños) y los candidatos independientes (más de 200) animarán al recién formado Change UK, que busca un segundo referéndum.

Las elecciones locales normalmente deciden sobre recolección de desperdicios, cierre de bibliotecas y baches en las calles, pero ahora — al enfrentarse a una elección que nadie deseaba para un parlamento al que votaron 17,4 millones de personas — Gran Bretaña parece estar al borde de un cambio sísmico, en una democracia parlamentaria que alguna vez fue la envidia del mundo occidental.

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