¿Estarán los ciudadanos de la UE en Reino Unido sujetos a un «entorno hostil» después del Brexit?

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Credit: frankieleon / Creative Commons (CC BY 2.0)

El gobierno británico no ha hecho grandes intentos para remediar las medidas que, hace pocos meses, resultaron ser tan perjudiciales para los ciudadanos de la generación Windrush. May Bulman explora el riesgo de que los ciudadanos de la UE caigan en la misma trampa

Por May Bulman — Publicado en The Independent, 12 de febrero 2019


Es de suponer que el Brexit provocará todo tipo de cambios en el Reino Unido. Sin embargo, pocas personas sentirán el impacto más profundamente que los 3,5 millones de ciudadanos de la UE que han construido sus vidas en este país, y que ahora tendrán que tomar medidas para garantizar su derecho a permanecer aquí.

El gobierno ha prometido que todos los ciudadanos del Espacio Económico Europeo (es decir, los de la UE más Noruega, Islandia y Liechtenstein), sus familiares y dependientes que viven en el Reino Unido antes del 29 de marzo pueden permanecer en el país sin perder sus derechos.

El Programa de Visado de Residencia para Ciudadanos de la UE (EU Settled Status Scheme) , que se inauguró completamente el mes pasado, está diseñado para facilitar este proceso y brinda, en palabras del ministro del interior británico Sajid Javid, «un proceso simple y optimizado para que los residentes y ciudadanos de la UE y sus familiares obtengan su nuevo estatus migratorio en el Reino Unido».

Sin embargo, han surgido advertencias de que, de este modo, se corre el riesgo de dejar indocumentados a miles de ciudadanos de la UE, y de empujarlos directamente hacia las garras del llamado «ambiente hostil».

Las obligaciones de empleadores, propietarios y médicos de realizar controles de inmigración de rutina bajo las medidas existentes significan que cualquier persona que no obtenga tal visado antes del plazo (30 de junio de 2021) podría verse repentinamente incapacitado para trabajar, alquilar o acceder a atención médica.

Una de las principales preocupaciones es la falta de conciencia. Los esfuerzos para alcanzar esta información a grupos humanos más difíciles de alcanzar — como las personas mayores y los ciudadanos europeos que no hablan inglés — han sido calificados de «completamente inadecuados».

Líderes parlamentarios han manifestado que los menores dependientes están particularmente en riesgo, porque las autoridades locales no saben que necesitan registrarlos. Existe un temor real de que decenas de miles de personas se pierdan la última fecha límite arbitraria, simplemente porque no saben de la existencia de este programa.

También existe la preocupación de que no se pueda evitar errores, que podrían producirse a medida que el Ministerio del Interior vaya adquiriendo cada vez más carga de trabajo.

No está claro si la cantidad de personal disponible actualmente, ni si la capacitación interna del mismo, serán suficientes para satisfacer la demanda, dado que el número de errores que se han conocido en el último año sugiere que el ministerio ya está en dificultades. Esto podría hacer que, erróneamente, muchos solicitantes se vean impedidos de conseguir el visado debido simplemente a errores administrativos.

Incluso las personas a las que se conceda el visado podrían sentir la fuerza de un entorno hostil, al ver repetidamente que se les exige que demuestren su estado migratorio cada vez que obtengan un nuevo trabajo, alquilen una casa o vayan al médico de cabecera.

Algunos propietarios y empleadores podrían comenzar a elegir a titulares de pasaportes británicos antes que a ciudadanos de la UE, simplemente por evitar la burocracia adicional, lo que los convertiría en víctimas involuntarias de discriminación.

El gobierno no ha intentado remediar las medidas de este potencial entorno hostil, que son muy similares a las que resultaron ser tan perjudiciales para los ciudadanos de la generación Windrush. Ahora son los ciudadanos de la UE quienes corren el riesgo de caer en la misma trampa.


 

Enlace al texto original: https://www.independent.co.uk/news/uk/home-news/eu-nationals-brexit-hostile-environment-settled-status-a8775836.html

Prensa Británica de mañana, HOY — METRO — JUEVES, 14 DE FEBRERO 2019

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METRO — JUEVES, 14 DE FEBRERO 2019

Expresan temores de que un asesino haya estado atacando a jubilados, después de que tres hombres fueran encontrados muertos en sus hogares dentro de las últimas 24 horas.

La policía ha respondió a los hallazgos, producidos en Exeter, instando a los residentes a tener controlados a sus vecinos de edad avanzada.

Los gemelos Dick y Roger Carter, de 84 años, fueron encontrados en la casa en que habían vivido desde la infancia a la 1 pm del martes. Y el lunes, a las 3 de la tarde, fue descubierto Tony Payne, de 80 años, quien vivía a poco más de una milla del lugar.

Las fuerzas policiales estaban vinculando los asesinatos debido a los «niveles significativos de lesiones» sufridos por los tres hombres, y por similitudes en ambas escenas del crimen.

El jefe de la fuerza, el inspector Roy Linden, calificó los ataques como un «evento sin precedentes» para la ciudad.

«En este momento, hay varios factores comunes importantes en las dos locaciones. Originalmente, estaban siendo tratados como dos investigaciones de asesinato separadas».

Dijo que vigilar a los vecinos mayores brindaría una oportunidad para que la comunidad se «uniera», pero subrayó: «No tenemos líneas de investigación activas sobre otras víctimas».

Payne tenía una nota colgada en la puerta de su casa — que se cree estuvo allí alrededor de un mes — que decía: «Anciano de 80 años requiere alojamiento para él y su mascota. Cualquier respuesta a [su dirección].»

Los vecinos dijeron que Payne era inquilino, y que permaneció en la propiedad cuando su casera murió hace unos años. Un vecino de los gemelos dijo que empresas inmobiliarias les habían «acosado durante años» queriéndoles comprar su casa.

Los hermanos, que «no socializaban mucho», tenían un perro Boxer llamado Odin y se cree que habían sido agricultores de hongos. Uno tenía artritis y salía con menos frecuencia que su hermano.

Una corona floral fuera de su hogar decía: «Para Dick y Roger, extrañaremos sus conversaciones y los viajes a Sainsbury. RIP, Doris y Fred».

Anoche, la policía estaba interrogando a un hombre de 27 años por sospecha de asesinato.

Prensa Británica de mañana, HOY — THE INDEPENDENT — JUEVES, 14 DE FEBRERO 2019

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THE INDEPENDENT — JUEVES, 14 DE FEBRERO 2019

Hasta 60,000 casos de depresión en adultos se habrían podido evitar previniendo que los adolescentes prueben cannabis, dijeron investigadores a cargo de un importante análisis conocido ayer.

En el estudio más grande hasta la fecha, investigadores canadienses y de la Universidad de Oxford encontraron pruebas sólidas de que probar la droga antes de los 18 años implicaba que los jóvenes tienen más probabilidades de desarrollar depresión y experimentar pensamientos suicidas.

Los investigadores dijeron que era poco probable que cambiara el uso generalizado de la droga entre adolescentes, pero que con el aumento de las distintas potencias disponibles se necesitaba mucho más trabajo para educar a los jóvenes sobre estos riesgos.

«La proporción de personas con depresión donde ésta no hubiera ocurrido si la población no consumiera cannabis es de alrededor del 7%», dijo la profesora Andrea Cipriani, de la Universidad de Oxford, una de las autoras.

«Esto equivale a alrededor de 400,000 casos de depresión en Estados Unidos, 25,000 en Canadá y alrededor de 60,000 casos de depresión en Reino Unido, que se evitarían si los adolescentes no usaran cannabis.»

«Creemos que es un gran problema de salud pública y salud mental,» agregó.

El estudio, publicado en la revista de la Asociación Médica Americana JAMA Psychiatry este miércoles, es un metanálisis de otros 11 estudios que hicieron seguimiento a 23,000 personas en total, rastreando su consumo de drogas y su salud mental desde el momento en que probaron cannabis por primera vez hasta los 34 años.

Los investigadores no encontraron una relación significativa entre la ansiedad y el consumo de cannabis, pero con la depresión el efecto fue equivalente a un aumento del 37% en el riesgo de un individuo. Sin embargo, la doctora Cipriani dijo que factores individuales — como la historia familiar y otras tensiones de la vida — todavía desempeñaban un papel más importante.

Dado que aproximadamente el 4% de los adolescentes de 11 a 15 años de edad en Inglaterra declararon haber consumido cannabis en el último mes, las conclusiones del estudio podrían tener consecuencias generalizadas.

La primera autora del estudio, la doctora Gabriella Gobbi de la Universidad McGill en Canadá — donde se legalizó el cannabis en octubre pasado para los alumnos mayores de 18 años — dijo que su trabajo con las escuelas demostró que existían malentendidos.

«Algunos adolescentes piensan que es una planta que no hace daño. Es importante informar a los adolescentes sobre los riesgos y el tipo de cannabis que consumen.»

«Hoy en día, a diferencia de los años 80 y 90, donde la concentración de THC era aproximadamente del 6 por ciento, ahora tenemos porros que contienen de 10 a 15 por ciento de THC o más».

El THC (tetrahidrocannabinol) es el principal componente psicoactivo del cannabis y uno de los más de 113 cannabinoides identificados en la sustancia.

Una mayor concentración de THC significa que el mismo análisis realizado con adolescentes que probaron cannabis hoy podría mostrar impactos aún más pronunciados, pero esto no se verá hasta dentro de más de una década.

Martin Powell, jefe de campañas de Transform Drug Policy — organización benéfica que defiende la reforma de la ley de drogas —, dijo que regular el mercado podría facilitar la protección de los jóvenes.

«Se puede limitar la potencia, como lo ha hecho Uruguay, hasta casi el 10 por ciento», dijo a The Independent.

«Lo que no se puede hacer es garantizar que los jóvenes nunca tomarán drogas. Lo harán igualmente. Pero podemos asegurarnos de que la gran mayoría del mercado esté sujeta a restricciones de edad, ingredientes y potencia, con una visión específica de proteger a los jóvenes».

Powell lo comparó con la reducción de daños que conlleva la legalización del alcohol, a pesar de que los menores beben.

«Cualquier padre que prefiera que su hijo no beba dirá que, si va a hacerlo, querrá que elija algo que tenga un contenido de alcohol conocido y que no esté impregnado de contaminantes».

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Las amenazas de los euroescépticos ponen a Theresa May en un aprieto: la primera ministra (foto) enfrenta una nueva derrota esta noche, en que pedirá a los parlamentarios más tiempo para negociar.