Prensa Británica de mañana, HOY — THE INDEPENDENT — VIERNES, 23 DE NOVIEMBRE 2018

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THE INDEPENDENT — VIERNES, 23 DE NOVIEMBRE 2018

Parlamentarios de todos los partidos han acusado a Theresa May de entregar un «Brexit con los ojos vendados» después de que ella admitiera que su acuerdo no da a conocer al público su posición sobre una serie de temas vitales para el futuro de Gran Bretaña.

Las decisiones sobre comercio futuro, el ‘backstop’ de la frontera irlandesa, la pesca y el vínculo de Reino Unido con las normas de la UE hasta que se hayan llevado a cabo las próximas elecciones generales, fueron reveladas en una “declaración política” de 26 páginas con la UE.

La admisión se produjo cuando el acuerdo aún parecía condenado a la derrota en una votación histórica el mes próximo, ya que fue atacado por conservadores pro y anti-Brexit durante los discursos de los Comunes, donde pocos lo apoyaron.

Significativamente, dos Brexiteers que May elogió por haber trabajado con ella en el documento, Iain Duncan Smith y Owen Paterson, dijeron que no podían respaldarlo a menos que se eliminara el ‘backstop’.

Más de 80 conservadores han criticado el paquete de medidas — que según ellos implica una fuerte derrota y crisis constitucional — a menos que se les pueda convencer en las próximas semanas, en que se espera una frenética campaña informativa.

Los parlamentarios protestaron que se había rechazado tomar decisiones clave en áreas cruciales como:

* Comercio futuro: May ha admitido que Reino Unido «elegiría» más tarde de «una gama» de opciones para equilibrar el acceso a la UE contra la imposición de mayores controles.

El documento no hacía referencia al «comercio sin fricción», que la primera ministra había prometido; más bien, dijo que su intención es «trabajar hacia el comercio sin fricción».

* El ‘backstop’: los parlamentarios votarán, en junio de 2020, si se activará la salvaguarda para evitar la devolución de cheques en la frontera irlandesa, si Reino Unido permanece en el territorio aduanero de la UE.

* Finalización de la transición: que se extenderá hasta diciembre de 2020, pero podría extenderse hasta finales de 2022 — es decir, más allá de las elecciones de junio de 2022 — si los parlamentarios eligen esa opción en lugar de activar el ‘backstop’.

Downing Street insistió en que había «ganado» el derecho de finalizar la transición en cualquier momento durante los dos años, pero admitió que Reino Unido todavía podría estar bloqueado hasta el final.

* Pesca: las futuras conversaciones decidirán si los barcos de la UE todavía tienen acceso a las aguas del Reino Unido a cambio de que Reino Unido disfrute de un acceso libre de tarifas a los mercados de la UE.

Ross Thomson, parlamentario conservador escocés, protestó porque el acuerdo significaba que «la soberanía sobre nuestras aguas se ha sacrificado por un acuerdo comercial», un temor acrecentado por Sabine Weyand, la representante del negociador de la UE Michel Barnier, al decir que «cubre tanto el acceso a las aguas como el acceso al mercado».

El endeble documento queda muy lejos del extenso borrador de acuerdo comercial originalmente prometido por el gobierno para el día de salida en marzo próximo, y no tiene fuerza legal.

Por su parte, Jeremy Corbyn confirmó que el Partido Laborista votaría en contra del acuerdo: «Esta es la venda al Brexit que todos temíamos: un salto hacia la oscuridad. Queda muy por debajo de nuestras seis propuestas [las hechas por su partido].»