THE DAILY TELEGRAPH ā LUNES, 20 DE ENERO DE 2020
Preocupación por costo del estilo de vida de Harry y Meghan harĆ” que Carlos revise el ‘acuerdo’ en 2021
El PrĆncipe de Gales planea revisar el acuerdo de Ā«abdicaciónĀ» del duque y la duquesa de Sussex dentro de un aƱo, en medio de temores sobre los crecientes costos de su estilo de vida.
Si bien la pareja ha cortado todo lazo oficial con la Familia Real, el PrĆncipe continuarĆ” ofreciendo Ā«apoyo financiero privadoĀ» a su hijo y su esposa mientras inician una vida nueva e independiente en CanadĆ”.
Se espera que laĀ sustancialĀ inyección de efectivo provenga de sus propios ingresos de inversión privada y no de los ingresos generados por el patrimonio del Ducado de Cornwall, que tradicionalmente ha financiado al heredero y a sus dos hijos. Sin embargo, una fuente cercana al PrĆncipe de Gales sugirió que esta no era una fuente inagotable de fondos.
AsĆ las cosas, The Telegraph entiende que cualquier acuerdo alcanzado con respecto a las finanzas de los Sussex se estĆ” considerando estrictamente dentro de los parĆ”metros del perĆodo inicial de un aƱo, antes de que la familia se reĆŗna para revisar el acuerdo la próxima primavera. La advertencia sonó cuando se expresaron graves preocupaciones sobre las medidas de seguridad para Harry y Meghan, que una fuente entendida describió como un Ā«desastreĀ» que podrĆa costar millones.
TambiĆ©n quedaban dudas sobre si a la pareja aĆŗn se le permitirĆ” usar la marca potencialmente lucrativa Sussex Royal que aparece en sus plataformas de redes sociales y su nuevo sitio web, ante la preocupación de que podrĆa verse como una explotación de su conexión con la familia.
Una fuente de seguridad bien enterada dijo a The Telegraph: Ā«No se puede esperar que la Met (PolicĆa Metropolitana) proporcione la seguridad. No tienen los poderes para operar en CanadĆ”. No se les permitirĆa estar armados. La idea de que efectivos de la Met entren y salgan de aeropuertos canadienses con armas no es factible.Ā»
Ā«La seguridad tendrĆ” que ser proveĆda localmente. Los canadienses tendrĆ”n que pagar y luego facturar al gobierno de Reino Unido.Ā»
Los costos de personal se han estimado en un mĆnimo de Ā£500,000 por persona, pero eso no incluye viajes, reconocimiento a sus cargos actuales y seguridad domĆ©stica.
«El tema de la seguridad es un completo desastre,» dijeron. «Es un gran desastre».
Otro seƱaló que la Met nunca antes habĆa tenido que abordar ese problema, sugiriendo que los costos podrĆan ser cubiertos parcialmente por la pareja y, por lo tanto, potencialmente por el PrĆncipe de Gales.
Un exfuncionario de alto nivel dijo: «Si aumentan el riesgo sobre sà mismos mientras hacen todo tipo de actividades emocionantes que les reditúan una gran cantidad de dinero, ¿eso forma parte del acuerdo de seguridad, o los costos corren a cargo de ellos y no del Estado?»
El acuerdo de salida anunciado por el Palacio este fin de semana confirmó que el duque y la duquesa han sido impedidos de usar sus tĆtulos de altezas y ya no representarĆ”n a la reina. Sin embargo, como expiloto de helicópteros Apache, es poco probable que Reino Unido estĆ© completamente libre de costos de seguridad para el Duque.
La pareja tendrÔ la libertad de ganar millones en acuerdos comerciales no supervisados por el Palacio de Buckingham, quienes dependerÔn de la palabra de los Sussex de que cualquier acuerdo que logren «mantendrÔ los valores» de la Reina, garantizÔndoles su deseo de ser financieramente independientes.
Sin embargo, la cantidad de fondos adicionales que requieren estarÔ determinada por el éxito con el que forjen sus nuevas carreras independientes, que probablemente estén ancladas en acuerdos comerciales lucrativos y compromisos de hablar en público. NecesitarÔn una nueva propiedad sustancial y esperarÔn vivir en el estilo de vida al que se han acostumbrado.
Un asistente dijo que cuestiones pendientes como la marca Sussex Royal estaban Ā«dentro del regalo que la familia va a decidir para ellosĀ» ahora que se habĆan alcanzado los principios de un acuerdo.
El PrĆncipe Harry, de 35 aƱos, continuarĆ” realizando deberes reales hasta la primavera, como varias reuniones privadas en una cumbre para lĆderes africanos en Londres el lunes. Luego se espera que regrese a CanadĆ” para reunirse con su esposa e hijo en la isla de Vancouver.
Mientras tanto continuarĆ”n los debates con partes interesadas externas, como el Ministerio del Interior y las autoridades canadienses. Si bien la mayorĆa del personal de la pareja en Reino Unido se redistribuirĆ” dentro del patrimonio real, el destino de los asesores principales como Sara Latham, su secretaria de comunicaciones, y Fiona Mcilwham, su secretaria privada reciĆ©n nombrada, estĆ” en juego.
Los asesores de la corte real se han esforzado en señalar que las negociaciones sobre el futuro de los Sussex han sido amistosas y constructivas, pero se entiende que la Reina dejó en claro desde el principio que los Sussex no iban a obtener su deseo de «salirse con la suya» de mantener un pie dentro del entorno real.
Se dice que la soberana de 93 aƱos dejó clara su decepción personal. Si bien reconoció los sentimientos de los Sussex, les dijo que el trato que querĆan simplemente no se podĆa aceptar.
Se entiende que la Reina recordó a la pareja sus obligaciones reales, reiterando que sirvieron a la monarquĆa y que la monarquĆa no les sirvió.
Una fuente cercana a las conversaciones reconoció que habĆa un claro entendimiento de que las circunstancias podrĆan cambiar, y dijo: Ā«Hay un margen de maniobra. La sensación es que sĆ, vamos a revisarlo, veamos cómo va … la puerta siempre estĆ” abierta.Ā»
Varios asesores remarcaron anocheĀ las sugerencias de que la pareja pagarĆa un alquiler comercial por Frogmore Cottage, su casa registrada como monumento de Grado II en la finca de Windsor, sugiriendo que solo pagarĆan el alquiler nominal y los costos de funcionamiento cuando se encuentren en Reino Unido.
Ā«La Reina dejó en claro que querĆa asegurarse de que se pudieran quedar con la casa que les habĆa dado en su patio trasero,Ā» dijo una fuente.

