
THE TIMES — SÁBADO, 1 DE JUNIO 2019
Principales funcionarios de la Casa Blanca están preparando el terreno para que el presidente Trump se reúna con Boris Johnson en su visita de estado a Reino Unido la próxima semana.
Se ha preguntado a altos funcionarios británicos si habría problemas en que Trump sostenga una reunión con Johnson — favorito en la contienda interna para el liderazgo del Partido Conservador — durante su visita, entiende The Times.
El equipo norteamericano ha sido informado de que Downing Street no tiene reparos en que ambos se encuentren en el tiempo libre de que disponga el mandatario norteamericano fuera del programa oficial.
Existe intenso interés sobre si se realiza un encuentro entre Trump y Johnson — a quien ha descrito como ‘amigo’ — durante la visita de tres días, a iniciarse este lunes. La especulación es aún mayor sobre una reunión potencial con líder del Partido del Brexit, Nigel Farage, con quien se conoce que tiene una relación amistosa.
Trump rompió fuegos el jueves, en que elogió a Johnson y Farage como «los grandes poderes» en Reino Unido, agregando que eran «muy buenos muchachos, personas muy interesantes» y que podría encontrarse con ellos en su viaje.
Mick Mulvaney, jefe de gabinete de la Casa Blanca en ejercicio, hizo la petición a los organizadores británicos del viaje durante la etapa de planeamiento. La Casa Blanca declinó confirmar ayer si se había establecido una programación a estas reuniones en la agenda de Trump luego de la solicitud de Mulvaney.
El equipo de Trump ha dicho a Downing Street que el presidente tendrá un grado de «tiempo ejecutivo» en privado programado para su visita, cuando esté en Winfield House, la residencia del embajador norteamericano en Londres. Por su parte, funcionarios de Whitehall dicen que se encuentran preparados para «imprevistos».
Aunque hay cierto nivel de nerviosismo entre los funcionarios británicos por las protestas que la visita de Trump va a provocar, Downing Street dice encontrarse tranquila acerca de cualquier sorpresa con que salga el mismo Trump, incluyendo una reunión con Johnson.
La visión que manejan los oficiales británicos es que Trump es un personaje controvertido que tiende a comportamientos impredecibles que no pueden ser completamente controlados, ni siquiera por una extensa agenda oficial.
Un vocero de Downing Street ha dicho que «quien se reúna con el presidente durante la visita es asunto suyo».
En una entrevista con The Sun antes de su visita a Reino Unido el verano pasado, Trump dijo que Johnson, a la sazón ya exministro de exteriores, era «un chico muy talentoso» que «sería un gran primer ministro».
Otros contendores en la carrera electoral conservadora también buscan ser parte de la visita de estado, acumulando reuniones con la familia presidencial.
El ministro de exteriores Jeremy Hunt se reunirá con Jared Kushner, yerno y consejero de Trump, durante la visita de estado; por su parte, se espera que Ivanka Trump, esposa de Kushner, se reúna con la secretaria de defensa y ministra de la mujer Penny Mordaunt.
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Acusación de asalto: Sir Philip Green (foto inserta) enfrenta un cargo de mala conducta en Estados Unidos, según el cual habría efectuado tocamientos indebidos a Katie Surridge (foto principal), instructora de Pilates. Green ha negado los cargos.


