
THE TIMES — JUEVES, 13 DE DICIEMBRE 2018
May, por los pelos: una debilitada primera ministra ha salido airosa de un voto de confianza que la ha despojado de sus esperanzas de liderar al partido en las próximas elecciones y del apoyo de más de un tercio de sus parlamentarios.
La mandataria ha recibido pedidos inmediatos para renunciar después de ganar una votación de 317 diputados conservadores con una mayorÃa de solo 83. El margen era mucho más pequeño de lo que Downing Street habÃa calculado, lo cual parece crear una mayor incertidumbre polÃtica.
Partidarios de May aplaudieron enormemente el anuncio inicial de que los parlamentarios del Partido Conservador tenÃan confianza en su primera ministra. La escala estrecha de esa victoria tendrá serias implicaciones para su futuro y el de su acuerdo para el Brexit.
Jacob Rees-Mogg dijo a la BBC que el resultado fue «terrible» para la primera ministra.
«Casi la mitad de los representantes del partido en el parlamento están o en el gobierno, como asesores ministeriales o en agregadurÃas comerciales, con lo cual están en la nómina de la primera ministra de una manera o de otra. De los 160 o 170 restantes, 117 votaron en su contra.»
«La primera ministra debe darse cuenta de que bajo las normas constitucionales ella debe ir a visitar a la reina urgentemente y renunciar… claramente no tiene la confianza de la Cámara de los Comunes. Debe dejarle el paso a alguien que la tenga.»
May habÃa prometido durante un encuentro privado de parlamentarios conservadores que no buscarÃa postularse en las próximas elecciones. También aseguró que restablecerÃa relaciones con los aliados de los conservadores en el Parlamento, el Partido Unionista Democrático (DUP), y dijo que buscarÃa garantÃas legalmente vinculantes para el ‘backstop’ irlandés.
Arlene Foster, lÃder del DUP, ha rechazado la promesa de May. «Pusimos énfasis en que darle vueltas a l asunto no iba a funcionar. No queremos garantÃas ni promesas. Queremos cambios legales en el texto fundamental.» Luego de conocerse el resultado Nigel Dodds, el jefe de bancada del DUP en Westminster, dijo que «el ‘backstop’ debe dejarse de lado.»
Los conservadores han abandonado todo atisbo de unidad. Parlamentarios de ambas facciones, por la permanencia y por la salida de Europa, se unieron al anunciarse que se habÃa alcanzado el umbral de 48 cartas necesario para activar el voto de no confianza.
El canciller Philip Hammond dijo que el voto «se encargarÃa de alejar a los extremistas» mientras el ministro de defensa Tobias Elwood dijo que habÃa «expuesto» a una facción del partido que ha comparado con el «Tea Party» de Estados Unidos, de extrema derecha.
[Foto de la primera ministra llegando a Downing Street anoche, después de su enfrentamiento con el alto comité parlamentario conservador ‘1922 Committee’.]